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Blog

04 jul 2020

Pequeños bosques urbanos y biodiversidad

Jaime
Bosque

 

Wageningen es una pequeña ciudad holandesa en la provincia de Güeldres. No alcanza los 40.000 habitantes y en ella tiene su sede una universidad especializada en ciencias naturales. Cuenta, además, con una fundación dedicada a la investigación, y en ella colabora Fabrice Ottburg, un ecologista especializado en ciencias y tecnología alimentarias, pesca, política ambiental y zoología, entre otras cosas. Hace un tiempo, Ottburg escribió un artículo sobre los bosques de ciudad. Los bosques...

14 mar 2020

Fascinación, veneración, integración, empatía

Jaime
Bosque

Recuerdo que Félix Rodríguez de la Fuente contaba que prácticamente todo el planeta era una selva antes de que el hombre decidiera intervenir en el diseño de la Naturaleza. Y no sin cierta dosis de nostalgia —y con algo de precipitación, todo hay que decirlo— repetía la mítica afirmación del griego Estrabón, que no romano, aquello de que hubo un tiempo en que una ardilla feliz podía desplazarse a lo largo de la Península Ibérica sin tocar el suelo, solo moviéndose de rama en rama a través de...

15 sep 2019

Resolviendo problemas globales

Jaime
Bosque

Cualquier día de estos, cuando volvamos a entrar en contacto con el entorno, podemos intentarlo. Detengámonos en el camino, junto a un bosque, y podremos escuchar cómo suena. La música incluye nuestra propia respiración, pero también tímidos golpes de las aves forestales, zumbidos de cigarras, llamadas misteriosas que las pequeñas e inquietas avecillas se hacen entre sí y la excitación desenfrenada que a veces provoca el silencio. Alrededor de nuestros pies, el suelo está escrito por huellas...

24 ago 2019

Relación natural entre el fuego y el agua

Jaime
Bosque

 

Hace unos años el corazón de la Serranía de Cuenca sufrió algunos incendios forestales que quemaron extensas áreas en Poyatos, Buenache de la Sierra, Cañete y Uña. La gravedad de aquellos fuegos, que pudieron ser intencionados, supuso para algunos de nosotros un antes y un después. Quienes vivimos la extensión, densidad y grandiosidad de los bosques arrasados sentimos una enorme tristeza por lo que estábamos perdiendo, y porque pudimos intuir que ya no viviríamos para ver el espectáculo...